ChatGPT, Copilot, Inteligencia Artificial

IA en la empresa: más allá del hype y los “coming soon”

Funcionan realmente Copilot, ChatGPT o Gemini

Cada semana, una nueva promesa. Una herramienta revolucionaria. Una demo espectacular. Pero cuando bajas al barro —al uso real en la empresa—, el panorama es más modesto. La inteligencia artificial avanza, sí, pero no a la velocidad que sugieren los titulares. Este artículo quiere separar el ruido de la realidad. ¿Qué puede hacer hoy la IA por una empresa? ¿Qué plataformas funcionan y cuáles siguen siendo una promesa sin fecha? ¿Qué pasa si eres un usuario que va más allá de “escribe…” y quieres analizar hojas de cálculo de ventas, revisar documentos complicados de contratos, hacer cálculos financieros como análisis de balances, auditorias de brecha salarial?

Microsoft: potencia sí, pero con fisuras

Microsoft ha metido la IA en su suite M365 como si fuera el Santo Grial. Una de las mejores decisiones estratégicas de su historia. Y aunque la plataforma es potente, las fisuras son evidentes:

  • Primero recordemos que la tecnología de IA no es suya, tiene el 49% de OpenAI e integra ChatGPT en su suite empresarial.
  • Copilot se basa en GPT-4.5 Turbo, un modelo que falla con más frecuencia de lo deseado. Errores, bloqueos, respuestas imprecisas…
  • Lo han integrado en todas partes: Word, Excel, Outlook, Teams… incluso lanzaron Copilot Web para todos los usuarios de M365, con gran acierto por cierto.
  • Presentaron los “Agents”, asistentes personalizables que en su versión avanzada se llama Copilot Studio, y Power Automate para flujos automáticos. Pero esto último requiere un nivel técnico que muchos empleados no tienen.

Conclusión: Microsoft ha puesto los cimientos, pero su implementación de ChatGPT (o sea Copilot) es terriblemente mala, diariamente hay archivos que no lee, Excel que no analiza bien o preguntas que simplemente no responde. Una aplicación Enterprise Grade como ellos dicen no puede tener tantos bugs. Eso sí, su nivel de seguridad altismo al mismo nivel de OneDrive, SharePoint y Outlook.

ChatGPT: la IA más brillante, pero con muros de integración

ChatGPT deslumbra en calidad de respuestas. Lo demuestra en programación, ciencia, matemáticas… Pero también tiene sus luces y sombras:

  • Sigue fallando en razonamiento avanzada en problemas matemáticos sencillos, por ejemplo, de algebra, y se bloquea con PDFs largos (literalmente no los lee completamente, pero no te dice nada).
  • Sus Agentes personalizados son una joya: intuitivos, potentes, aptos para no técnicos.
  • La nueva generación de imágenes generadas es una herramienta muy útil para equipos de marketing o diseño.
  • El gran problema o no: no hay automatización nativa. Depende de Zapier , Make o N8N, lo que puede chocar con las políticas de seguridad de muchas empresas, que no quieren utilizar estas herramientas ya que no tienen el mismo nivel de seguridad que ChatGPT o Microsoft.

Es brillante, pero no está preparado todavía para integrarse de forma natural en los flujos corporativos, en cambio Copilot tiene una apuesta muy clara en esa dirección.

Google: el sprint que los pone en la pelea

Durante meses parecía que Google iba a rebufo, que solo anunciaba novedades, pero que luego nunca salían. Pero en pocas semanas han cambiado el paso:

  • Sus nuevos modelos compiten con los mejores en lenguaje y razonamiento, aunque también suspenden en algebra (tengo una espinita clavada desde la universidad).
  • Sus “Gems” (agentes personalizados) están por detrás de Microsoft y OpenAI. Un pelin verdes, pero prometedores.
  • Pero su baza está en lo técnico: Google AI Studio es una herramienta brillante para desarrolladores. Clara, robusta y flexible.

Google ha reaccionado tarde, pero bien. Si eres usuario de Google Workspace, la versión de Google de Microsoft 365, tienes Gemini integrado en tu email, tus hojas de cálculo, procesador de textos y presentaciones. Y no está nada mal.

Lo que sí se puede usar ya

  • Si puedes usar Copilot Web para hacer trabajo profesional, ahora bien, prepárate para la frustración de sus innumerables errores: ahora no se leer el Excel, este PDF no puedo cargarlo o ahora no puedo actuar como un experto contable. Se trata de cerrar la conversación y volverlo a intentar
  • Toda la suite Google Workspace con Gemini. Y también las maravillosas versiones de 2.5 Flash y 2.5 Pro. Aunque cuando le pidas búsquedas prepárate para respuestas curiosas como “No puedo buscar en Linkedin”.
  • Obviamente todo ChatGPT, en mi modesta opinión sigue siendo la mejor para uso empresarial, recuerda de utilizar los nuevos modelos o3 y o4-mini si vas a realizar cálculos matemáticos complejos.
  • La nueva generación de imágenes en ChatGPT ya permite generar contenido visual de calidad para marketing, diseño o redes sociales.
  • Por cierto, Microsoft y Google han anunciado traducción simultánea automática en Teams y Meet. Un avance clave para reuniones multilingües y equipos globales.

Conclusión: menos fuegos artificiales, más realismo

Las grandes tecnológicas compiten a golpe de titular. Pero muchas funcionalidades aún no llegan o no están maduras. Por eso es clave mirar con lupa:

  • ¿Puedo usar la IA Generativa a nivel empresarial?  La respuesta es SI, pero con paciencia, especialmente con Microsoft, ya que el numero de fallos es alto.
  • ¿Qué aporta valor real? SI de nuevo, los profesionales de las diferentes áreas pueden llegar a tener ahorros de varias horas a la semana, especialmente si empiezan a generar Agentes para tareas específicas:  calcular las ratios del mes y hacer un informe, revisar una serie de CV contra una descripción de puesto, redactar una mejor descripción de producto,…
  • ¿Dónde hay fricciones que impiden el uso diario? Los problemas están en cosas sencillas, por ejemplo a Copilot le subo el mismo archivo cada semana en mis cursos para que lo analice, unas veces lo hace sin problema y otras dice que no lo puede leer, a veces entran en “modo vago” (eso lo hacen todos) y te dicen que no pueden hacer una tarea sencilla que han realizado 40 veces, y le tienes que animar diciendo “pero si puedes lo has hecho otras veces” y si lo hace.

La IA empresarial está en marcha, y es magia, pero podría ser todavía más potente y precisa. Los humanos seguimos siendo el factor diferencial para validar sus resultados paso a paso. Podemos con ella ganar, dependiendo de nuestro trabajo y nuestra pericia en usarla entre 4 y 12 horas a la semana. Sin embargo, requiere criterio, pruebas reales y decisiones ajustadas al día a día de cada organización.

La opción de no usarla no existe si queremos que nuestra organización sobreviva a esta revolución de la IA que acaba simplemente de empezar. Nos quedan por ver cosas espectaculares.  Sin ir más lejos tengo ya diseñada una empresa de e-commerce que funciona sin personas o un cerebro corporativo con toda la información de la empresa que ayuda a tomar las decisiones clave a los directivos. Que estos modelos escalen y funcionen con perfección es solo cuestión de tiempo.

La productividad con la IA en la empresa está aquí, solo hace falta un buen entrenamiento y un poco de tolerancia a la frustración con los bugs (errores del software). La diferencia entre quien la usa y quien no ya es muy grande, empecemos a utilizar esta extensión de nuestro cerebro llamada COINTELIGENCIA.

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