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Elimina las creencias que impiden tu crecimiento

Todos tenemos creencias, estas creencias pueden ser de ayuda o pueden estar bloqueando tu camino al crecimiento.

Hablemos hoy de las creencias que limitan, esas que te impiden tener una vida más plena.

Algunos claros ejemplos de estas creencias podrían ser:

  • No soy lo suficientemente bueno
  • No se hacer eso
  • Esto está fuera de alcance
  • No podré hacerlo
  • Yo no soy bueno para hacer este tipo de cosas

¿Te identificas con alguna?, bueno son este tipo de creencias las que impiden que crezcas, que te superes cada día de tu vida.

Este tipo de creencias se van creando a través del tiempo, muchas veces son inclusive heredadas, o instaladas por amigos, familia, educación, ambiente en el que te desenvuelves.

Muchas veces ya tienes estas creencias tan instaladas y automatizadas que no te das cuenta cuando están emergiendo en determinados momentos.

Muchas veces no nos damos cuenta de estas creencias, y muchas veces no es culpa tuya que estas creencias existan, pero si es tu responsabilidad tomar medidas para poder eliminarlas de tu vida.

Es por eso que hoy te diré como eliminar estas creencias de una vez por todas y tomar el control de tu vida, de tus decisiones y de tu camino al crecimiento.

Cada vez que te topes con una creencia que te esté limitando repite este proceso


Identifica la creencia limitante

En el momento que tu mente comience a boicotearte, enfócate a la tarea de identificar esta creencia que te está limitando y bloqueando.

¿A qué le tienes miedo?, ¿qué te está deteniendo?, comienza a hacerte estas preguntas que harán que tus creencias broten y comprendas como está funcionando tu mente.

En el momento que lo identifiques vas al segundo paso que sería


Enfrente la creencia

Enfréntala, ahora que lo identificaste es momento de enfrentarlo. ¿Cómo? Empieza a mencionar las razones por las cuales estas creencias están presentes, es decir, ahora comienza a preguntarte el ¿por qué le tienes miedo?

Esto realmente está cavando en el núcleo de estos problemas y es a menudo más sorprendente que las creencias mismas.

En el paso número uno nos pregunta ¿a qué?, ahora nos estamos preguntando el ¿por qué? Estamos tratando de encontrar las verdaderas razones por las cuales estas creencias siguen vivas.


Refuta tus creencias limitantes

Refuta todo, pon en duda absolutamente todo. Debes de tener bien en claro que las ideas son solo eso, ideas.

Las ideas no son una ley, las ideas se pueden cambiar, moldear, eliminar o mantener, eso lo decides Tú.

Piensa en todo lo que hay en tu vida (sin importar cuán grandes o pequeños parezcan) que contrasta con tu antigua creencia limitante y toma nota de ellos.


Reinvéntate

Este es el momento de reinventarte, ahora que te has dado cuenta que tus creencias pueden ser manipuladas por ti, es momento de reinventarte, de volver a escribir tu historia.

Es momento de que vuelvas a definirte y que no permitas que nadie más lo haga, más que tú y solo tú.

¿Qué es lo que quieres lograr?, ¿qué personas quieres ser? Es momento de ser esa persona que tanto deseas, es momento de crecer.

NO NO LO OLVIDES

Algunas creencias están arraigadas más profundamente que otras. Es por eso que tus nuevas creencias deben de estar ahí presentes, debes de repetirlo constantemente, antes de que lo olvides.

NO LO PERMITAS, no dejes esas nuevas creencias de lado, puede que tome un poco más de tiempo, pero si eres constante, definitivamente lo lograrás.

Puedo garantizar que no hay nada como eliminar una creencia inconsciente que te ha frenado durante años, sentir la verdadera libertad y la facilidad con la que una mente libre te permite.

9 puntos para tener clientes felices.

Cuando tenemos nuestra propia empresa o pertenecemos al sector donde tenemos que atender al cliente, debemos tener en cuenta que hay ciertos pasos a seguir, para poder aplicar una filosofía  exitosa.

No basta solo con atender al cliente, debemos de aplicar una serie de estrategias y acciones que nos puedan llevar al éxito esperado.

Tratar con clientes no es una tarea sencilla, sin embargo no es una tarea imposible. Tratamos con muchas personas, con diferentes personalidades, gustos, intereses, y aunque tal vez tengamos nuestro segmento de mercado bien establecido, esto no significa que nos lleguemos a topar una que otra sorpresa de vez en cuando.

Es por eso, que estoy decidido a proporcionarte la filosofía adecuada para tratar con tus clientes, y que estos mismos se lleven una excelente experiencia con tu servicio.

Como dato curioso, déjame decirte que un cliente satisfecho te recomendará con 2 o 3 personas, pero un cliente insatisfecho hasta con 10 o más, si, así como suena, y lo que menos queremos es una mala reputación.

El cliente, es el eje donde nuestra empresa gira, es la razón por la que podemos llegar a tener éxito o podemos fracasar, los clientes son preciados, una vez que los tenemos, debemos mantenerlos, hacer que sean fieles a nuestra empresa.

El cliente, es nuestra fuente de ingreso, un negocio simple y sencillamente no funcionaría sin clientes, por eso, debemos de cuidarlos.

9 consejos para tener clientes satisfechos:

 

  1. Tu cliente es lo más valioso que tienes.

Como lo mencionaba anteriormente, el cliente es lo principal, y debemos de tenerlo siempre en cuenta. Entre más clientes y mejor tratados, tu empresa prosperará.

2.     Nunca hay que decirle que NO a tu cliente

Muchas veces nos toparemos con clientes especiales, que tendrán solicitudes que podrían parecer imposibles. Te recomienda que de entrada no digas que NO, claro, sin comprometerte y siempre que esté acorde a lo que tú o tu empresa saben hacer, trata de cumplir su petición. Tal vez te tengas que esforzar un poco más, pero el esfuerzo es algo importante si quieres tener a tus clientes contentos, así que atiéndelo muy bien y trata de obtener lo que el cliente pide.

3.     Cumple todo lo que prometas

Este punto está sumamente relacionado con el anterior, debemos de tener bien en claro, que si nos comprometemos a algo con nuestro cliente, debemos de cumplirlo. No debemos de obtener clientes a base de mentiras o engaños, la sinceridad es algo muy importante que debemos de aplicar en la relación con nuestros clientes. Si te estás comprometiendo de más, debes de ser consiente que todo lo prometas, se debe de cumplir. Es por eso que no hagas promesas imposibles, no engañes a tu cliente, porque podría terminar muy mal.

4.     Las maravillas del valor agregado.

Un cliente satisfecho siempre será ese que se le da lo que pide y aparte se le da más. Un excelente trato con valor agregado hará que tu cliente sea fiel a tu empresa. No solo debes de dar el 100%, sino más. Recuerda que debemos mantener a nuestros clientes contentos. Conoce las necesidades y deseos de tu cliente y sorpréndelo dándole más de lo que espera, créeme que te lo agradecerá.

5.     Hazte responsable de tus acciones.

Si tú tienes contacto directo con el cliente, debes de saber que tienes una enorme responsabilidad. Tú puedes hacer que el cliente regresa o que no quiera volver a verte. Toma esto en cuenta, grábatelo en tu cabeza. Puede que tengas el mejor producto, pero sin un trato adecuado, simplemente no te comprarán.

6.     La organización es clave

Este punto tiene mucho que ver con el punto número cinco, como te comentaba, puede que tengas el mejor producto, pero sin un excelente servicio, no funcionará. Aquí te diré una palabra clave “trabajo en equipo” todas las personas involucradas en la empresa deben de trabajar con un objetivo, la satisfacción del cliente. Si TODOS no están en la misma sintonía, simplemente todo saldrá mal y nuestros clientes se irán. Es por eso que desde el proceso de manufactura, entrega, atención, todo absolutamente todo debe de estar en sintonía.

7.     ¿Y cuando los empleados no están satisfechos?

Esto es algo muy común en las empresas, cuantas veces no nos hemos topados con empleados groseros que atienden mal, porque están inconformes con el trabajo. Es obvio que como ellos no están contentos, no podrán transmitir esa satisfacción a los clientes finales.

Hay dos tipos de clientes, tu primer clientes y tus clientes finales. Los empleados son tan importantes como los clientes finales, los empleados con nuestros primeros clientes.

Las condiciones laborales deben de ser optimas para que ellos puedan hacer su trabajo adecuadamente. Si somos jefes y no líderes, lo más probable es que nuestros empleados no hagan bien su trabajo.

Y al final que pasará, que tendremos empleados insatisfechos y clientes finales enojados. Por eso, dentro de tu estrategia de trato al cliente, debes de considerar el núcleo de todo esto, tus empleados. Dales un trato justo, un salario justo, un ambiente de trabajo en el que puedan estar satisfechos.

8.     Escucha a tu cliente

Muchas veces nos enfocamos más en las estadísticas, en los indicadores para medir la calidad del servicio. Pero que pasa cuando estos datos no coinciden con la fluencia de clientes dentro de la empresa. Los únicos que te dirán que piensan de tu negocio, son tus clientes, por lo tanto, aprende a escucharlos.

Trata de implementar estrategias donde tengas contacto directo con tus clientes, aprende a escuchar sus necesidades, lo que quieren, lo que no les gusta de tu negocio, lo que les gustaría que hicieras por ellos.

9.     La innovación es pieza clave para destacar.

Si ya tenemos un servicio exitoso y nuestros clientes están contentos, no significa que debamos parar ahí. Al contrario, la renovación es clave para seguir avanzando y destacar de la competencia. No puedes quedarte estancado, debes de innovar, busca nuevas maneras de satisfacer a tus clientes, ofréceles más, trabaja en nuevas ideas, desarrolla nuevos productos, investiga. Muchas veces los clientes tienen necesidades que no saben expresar hasta que les pones la solución frente a frente.

 

Los hábitos definen nuestro futuro

La importancia de generar buenos hábitos y suplirlos por los malos

Un hábito es una acción que hacemos de manera consecuente hasta que se convierte en eso, un hábito, todos tenemos hábitos, ya sean buenos o malos, pero estos hábitos pueden llegar a definir nuestro futuro o más bien nuestro destino.

Aplicar buenos hábitos en diferentes áreas de nuestra vida puede llegar a resultar muy bueno, es decir, los buenos hábitos pueden llegar a generar grandes ventajas en nuestra vida.

Como ya te mencionaba anteriormente, la creación de hábitos es algo natural, ya que hay ciertas acciones o tareas que repetimos constantemente y que se convierten en una costumbre y lo llegamos a realizar de manera inconsciente.

Las costumbres van muy ligadas a los hábitos, pero muchas veces contamos con hábitos malos, negativos que solo nos bloquean, nos detienen, nos frenan y nos hacen fracasar.

Y como siempre tenemos hábitos, la mejor manera de deshacernos de los malos hábitos es supliéndolos por buenos hábitos.

Un buen hábito está ligado también con la disciplina, con el compromiso, con la visión de un mejor futuro, ahora te diré como nos afectan los malos hábitos en nuestra vida diaria.

Por si no lo sabías el 45% de tus actividades son hábitos, son acciones que repetimos constantemente, que van relacionadas con la rutina y que las hacemos de manera inconsciente.

Y es que a veces tenemos o hacemos ciertas cosas y la verdad es que no nos damos cuenta.

¿cómo podemos empezar a suplir los malos hábitos por los buenos?

Como te mencionaba anteriormente, esto tiene que ver con compromiso y para podernos comprometer debemos de primer darnos cuenta que tanto nos están afectando estos hábitos.

El primer paso es poder identificar los malos hábitos, analizarnos, en nuestro día a día, las acciones que tomamos, como nos expresamos, que es lo que pensamos, que es lo que hacemos.

Entonces manos a la obra, comienza a analizar todos y cada uno de tus actos. Recuerda ser objetivo, no te dejes llevar por las emociones o por ideas, el objetivo de esta tarea es poder autoanalizarte.

Una vez que te hayas autoanalizado y sepas, según tu propio criterio y experiencia, que es lo que te afecta y que te beneficia, te recomiendo hacer una lista.

O bien puedes hacer un mapa mental, un brainstorming o simplemente escribir lo que hayas analizado.

Date cuenta, de que es lo que te perjudica y que te puede beneficiar y así una vez que hayas hecho una profunda introspección de tu persona y tus actos, iremos paso a paso cambiando los malos hábitos hacia los buenos hábitos.

Existen diferentes tipos de hábitos que inclusive puedes llegar a clasificar, desde físicos tales como hacer ejercicio, comer bien, dejar vicios tales como cigarro, bebida, etc.

Existen los hábitos personales, internos, nuestras ideas, concepciones de los demás, de nosotros mismos, esto es sumamente importante, analizar las ideas y hábitos que tenemos, porque esto nos puede inclusive frenar a realizar acciones que podrían resultar benéficas.

Digamos, que tienes la idea de creer que no eres bueno hablando en público y automáticamente te bloqueas, porque lo crees, porque así te has programado, estas programado inconscientemente a creer que no eres bueno y por lo tanto no lo harás.

Grave error, esa es una idea errónea, porque claro que puedes y eres capaz, entonces lo suples, por el hábito de practicar diariamente oratoria, o bien leer un poco del tema, practicar, informarte, y así estás cambiando malos hábitos por buenos.

Pero tampoco creas que una vez que tengas identificados tus malos hábitos, puedes cambiarlos así de tajo o tal vez si, mi recomendación es que vayas paso a paso, uno por uno.

Puedes incluir un buen hábito en tus actividades diarias, hasta que se convierta en una costumbre.

Y cuando sientas que vas a volver a tus malos hábitos, ponte a analizar el porque los estás cambiando, pon en una balanza los pros y los contras y date cuenta.

Habrá momentos donde puedas llegar a flaquear, querer rendirte, volver a los viejos hábitos, ya que estás saliendo de tu zona de confort, pero recuerda que la recompensa es grande, y que al final todo es para mejor, todo es por tu bien.

Es aquí donde entra la disciplina, el compromiso, saber lo que estamos haciendo y porque lo estamos haciendo, tener bien en claro los objetivos y continuar, y si alguna vez llegas a caer en tus viejos hábitos, no te preocupes, sigue adelante, está bien fallar de vez en cuando.

Así que haz hoy la diferencia y comienza a crear buenos hábitos en tu vida, cuando veas en un futuro todo el camino que llevas recorrido y lo mucho que has luchado para lograrlo, te darás cuenta que estabas en el camino correcto y te agradecerás haber tomado la decisión, de una vez por todas.